domingo, diciembre 07, 2014

La Flor Prohibida

Hoy he descubierto,
Que eres mi rosa favorita,
Tan bella y con espinas, 
Tocarte me despierta de este sueño de amor,
La gota de sangre haciendo su camino,
y tú la perfección que me robo el corazón, 
Pero ahora estas con otro, 
No eres mas que mi flor en la vitrina, 
Tan bella, como prohibida, 
Se que ya no eres para mí, 
Pero no puedo evitar tu belleza,
Tu color, tu aroma, tu ser,
Te quiero para mi, 
Aunque ya no seas mía, 
Te paseas en mis jardines, 
Tormenta dejas a tu paso, 
Lo unico que me queda, 
Son las gotas que dejas cuando pasas,
Te paseas de su mano, 
y él es quien besa tus labios.

Quizás sea que me deje llevar por tu amabilidad, 
y me confundí creyendo que me querias amar,
Tal vez fueron mis ganas de amar,
Tal vez fue mi soledad,
Mis ganas de correrla de mi casa,
Pero eso ya no importa,
Tú ya no estas.

Te veo desde mi ventana, 
Irradiando belleza,
Feliz a su lado, 
Con mis ganas de besarte,
Con mis ganas de tocarte,
Aunque se que al hacerlo,
Tus espinas me harán volver a sangrar.


jueves, noviembre 20, 2014

Jueves

Tan solo ayer compartí la cama contigo,
Miradas, sonrisas y hasta lágrimas,
No me puedo quejar,
No debo hacerlo,
Pero simplemente me gana el sentimiento,
La confusión pasa sin llamar,
Calienta el agua para el café y lo sirve sin azúcar.

Debo dejar de ser tan idiota,
Para no entregar el corazón y emocionarme,
Con cada un “te quiero” regalados,
Hay muchas formas de querer,
Me quieres lo sé,
Pero no como quizás creía,
Y además la distancia dice no.

¿Qué me pasa?
¿Si yo estoy aquí y tú allá?
Sabía que esto no podía ser verdad
¿Por qué he vuelto a caer?
Idiota, me llama el espejo,
Tonto, me dice la razón,
Yo estoy aquí y tu allá y hoy ya con alguien más,
Yo estoy aquí sin saber qué me pasa,
¿Por qué reaccione de esta manera?
¿Por qué deje llevarme de nuevo?
¿Por qué te deje entrar en mi cama?
Y como fue que paso,
Que anoche dormí contigo,
Si tú amaneciste siendo de alguien más.

“Ni yo debo, ni tú puedes, te suspiro por última vez…” 


miércoles, noviembre 19, 2014

Una mañana de noviembre

7:52 de la mañana volví a tomar el mismo camión de siempre y ahí estaban ellos tres, el joven delgado y el señor que esta mas gordito y la mujer con su niño, ese que siempre va tan alegre, apenas habla, balbucea, pero es tan tierno verlo platicando con algún pasajero mas, aun sabiendo que no se le entiende.

Siempre que abordo el autobús, ellos ya vienen sentados, aunque el muchacho delgado esta vez me hizo reír mucho, ya que se había quedado dormido inclinando su cabeza hacia atrás y su boca abierta, no suelo burlarme de la gente, pero era demasiado gracioso como para no reír, el señor sentado como siempre hasta atrás con su lonchera, la misma de las anteriores ocasiones y del lado izquierdo, por la misma hilera del conductor y la muchacha hasta enfrente con su niño.

Tan solo una esquina de haberme subido, misteriosamente aborda el señor de canas plateadas portafolio café y el muchacho de lentes Ray Ban (se parece demasiado a un ex compañero de la preparatoria) tantas coincidencias el mismo día, pero lo siento, soy muy observador y son las mismas personas con las que ya había coincidido en el mismo autobús.

Justo al pasar por el hotel del boulevard, hacen en el mismo lugar de siempre, la parada al autobús esa pareja, ella sube primero y se dirige a escoger dos lugares de los tantos que hay y espera a que el termine de pagarle al conductor y se sienta, para que él tome el lugar de la ventana, ya que es ella quien baja primero, se sientan juntos, pero no dicen nada, no se miran, no interactúan, nada.

Llegamos a la esquina de aquel famoso restaurante de mariscos, pasando solo el semáforo hacen la parada el chico de los lentes y la mujer con su niño, el muchacho no se a donde se dirija, pero la mujer es evidente que dejara a su niño en la guardería que esta junto al restaurante.

A tanto solo unos metros la mujer de la pareja que subió en el hotel  toca el timbre para bajar en la siguiente esquina y como siempre lo hace sin despedirse de su acompañante, solo se baja, sin decir nada, ni un gracias por pagar su boleto.

 Pasamos el aeropuerto, unos bajan, otros suben y ahí siguen el señor sentado hasta atrás, el joven que dormía se despierta con un movimiento brusco del autobús y el señor de las canas plateadas no deja de mirar su reloj.

Al joven siempre lo miro y me hago la misma pregunta: “¿Cómo consigue su ropa?” ya que está extremadamente delgado. En fin, llegamos a su esquina en aquella tienda de conveniencia, se baja del autobús y con él una señora y seguimos la ruta. Después de aquella curva larga en camino descendente y empezar a ver la panorámica de la ciudad, en el tercer semáforo en una gasolinera, baja el señor de la lonchera y a tan solo unos cuantos semáforos en la misma esquina que yo, se baja el señor de las canas plateadas, pero los dos seguimos caminos diferentes.


¿Mañana se repetirá lo mismo?

martes, noviembre 18, 2014

Dormí contigo

Anoche dormí contigo,
Toque tu mano,
Te abrace, lloramos,
No paramos de sonreír,
Solos tú y yo,
Nos descubríamos,
Con el caer de la noche,
Pude mirar tus ojos,
Descubrir lo que decían,
Tomando tu mano también me decías cosas,
Una lagrima de felicidad,
Caía por tu mejilla,
Otra por la mía,
Con tus dedos entrelazados,
Una sonrisa se me escapaba,
Anoche nos burlamos de todo,
Incluso de la distancia,
Porque digan lo que digan,
Anoche junto a ti dormía.


viernes, noviembre 07, 2014

Confesión.

Hola:
Escribo sin saber si me llegues a leer,
No te conozco nada,
Pero ya haces ruido en mi cabeza,
Te he pensado mucho en estos días,
Tienes algo que me hace buscarte,
Aun sin saber cuál es el motivo,
Te miro, te observo, te leo,
No sé qué me está sucediendo,
Pero deseo un acercamiento,
Conocerte mejor,
¿Con que motivo?
Ese, ni lo sé yo,
Me desconozco por completo,
Me he vuelto tu mayor admirador,
Necesito saber más de ti,
Tengo muy poca información,
Solo sé que también sufres,
Muchas veces por amor,
Tanto como yo,
No sé si es comprenderte,
O simplemente compasión,
No sé qué me suceda,
Pero me he dado cuenta,
Que tus labios me atormentan,
Que dejas al descubierto,
La belleza de tu cuerpo,
La trasparencia de tu ser,
En tus líneas, en tus textos,
Sin caer en lo grotesco,
Sin tener que enseñar de más,
Haces que crezcan mis deseos,
De conocerte de verdad,
De empezar una amistad,
Perdona mi cobardía,
Por no llegar y decirte que eres tú,
Pero necesito saber más de ti,
Y descubrir porque desde hoy,
Me atormentas así.





miércoles, octubre 29, 2014

El temor del escritor desconocido.

Sé que tengo mucho que contar,
Tantas historias que escribir,
Tantas hojas regadas en la habitación,
Tantas notas en el celular,
Tantas composiciones,
Sin vida a falta de música que las pueda acompañar,
Un diario esperando a contar una verdad,
Dos amigos luchando hasta el final,
Y un muchacho con miedo,
Que de tantas cosas que tiene que contar,
Nunca nadie las pueda leer, vivir, escuchar,
Ese miedo que lo invade,
Desde aquel 1997 que escribió su primera canción,
Hoy aun en silencio del temor de este escritor desconocido,
La esperanza y la fe lo hacen creer,
Que espera que en un futuro,
Alguien lo pueda conocer,
Después de estos 18 años,
Que lleva escribiendo en el anonimato.


martes, octubre 07, 2014

Príncipe azul, sapo verde

Sé que a veces te preguntas,
Porque camino solo,
Porque no hablo fuerte,
Porque estoy callado la mayor parte de las veces.

Creí haber conocido el amor en algunas personas,
Pero hoy me doy cuenta que no era así,
Muchas palabras vacías,
Besos secos,
Abrazos fríos,
Todo era mentira,
Que hoy la depresión es mi íntima amiga,
Busco aceptación de los demás,
Queriendo encajar,
Busco lo que ya no tengo,
Al cambio le temo,
Me aferro a quien se tiene que ir,
¿Por qué no puedo dejarlos que se vayan? 
No te vayas tú, te lo ruego,
Te busco y veo que eres feliz,
Al no ser conmigo yo me muero,
Busco el amor que no me tengo.

Miserable y débil,
Siempre he sido,
Recibiendo migajas,
A veces de mí mismo,
Tan estúpido que caigo,
Al menor provocamiento, 
De un simple “te quiero”,
Ya me crea el príncipe azul de tus cuentos,
Y solo soy un sapo verde,
Inmaduro,
Que no sabe del querer,
Que llora por perder,
Una y otra vez,
El espejo me mira y se ríe de mí,
El corazón se me apachurra,
Como araña al morir,
Un capítulo más del cuento,
Que lejos de ser de hadas,
Se tiene que dejar de escribir,
Y a golpes me despierto de este sueño,
A la realidad lejos del cuento.

Si te vuelves a preguntar de mi soledad,
Ahora ya sabes,
Que no se elegir,
Que me dejo llevar por mil cosas,

Que no siempre son de verdad.


Reseña: DAHMER - Monstruo: La historia de Jeffrey Dahmer

Pues bueno, esta vez me pidieron hacer mi reseña y para no perder la costumbre, empezamos.   Hablare en esta ocasión de: Monster: The Je...