jueves, marzo 12, 2015

Solo tengo siete años

Desde la ventana en la que hoy te escribo esa misma por la cual te mire tantas veces cuando llegabas del trabajo. La pelota en jardín está en el mismo sitio donde la dejamos la última vez, no se mueve, no hace nada, le faltamos tú y yo.
Hoy solo mi madre me ha preparado un traje de color negro y aunque yo no entienda debo vestir así, dicen que es la ropa que debo usar para tu ausencia, pero ¿Qué es ausencia?

Anoche ya no te vi volver me quede despierto hasta tarde y tú no llegaste, mi madre sin decir nada,
Solo me acaricio la mejilla y camino a su habitación y aunque yo no entienda, se que quería llorar.
Nadie dice nada, ni una sola expresión y ¿Tú dónde estás?

Sé que solo tengo 7 años, pero necesito que me digan que es lo que está pasando, la gente camina lento, abrazan a mi madre, me abrazan a mí pero no me dicen nada pero, ¿Y tú donde estas?

Corrí a buscarte a mi habitación y el cuento que me leías está esperando la vida de tu voz con la que despiertas mi imaginación, pero, no, tampoco ahí estabas.
Te fui a buscar junto a mi bicicleta, decías que ya era tiempo de que podría solo sin que estuvieras sosteniéndome, pero tampoco estabas. En mis dibujos de la escuela, escondido en el closet, en tu estudio, en el cuarto de películas, pero en ninguno de estos sitios te encontré.

Hasta que te vi llegar, venias con mis tíos y tus mejores amigos, pero ¿Por qué te escondes en esa caja negra? ¿Por qué presiento que la pelota y el cuento jamás se moverán de lugar? ¿Por qué presiento que ya no estarás en los lugares que te he ido a buscar? ¿Por qué este último beso te lo tengo que dar a través de este cristal? Papá solo tengo siete años, ¿por qué te vas?

martes, marzo 10, 2015

Volver (Crónica de un adicto)

No sé donde he dejado mi coche, en fin, creo que eso ya no importa.
Me he quedado en este lugar toda la noche, lo vi llenarse al igual que lo he visto vaciarse, al igual que mi copa, que no sé cuantas ya bebí.

No hubo más remedio que pedirme que amablemente me retirara, salí y busque las llaves, tenía mi teléfono móvil, la cartera aunque ya vacía, mi chamarra de cuero preferida, pero no estaban mis llaves y estoy demasiado alcoholizado como para tener aun capacidad de en esta oscura madrugada encontrarlo, - ¡Bah! Mañana vengo por el. Si es que lo logro recordar, si es que llego a casa, si es que amanezco mañana.

zigzagueando como un potro recién nacido y quizás con la gracia del divino he llegado a casa, sorprendido de que sin recordar nada lo he logrado, espero que mis vecinos no vean, pero la puerta trasera siempre está abierta, por si un día como este, me quedo afuera pasar sin problemas. Me arrastro como puedo por las escaleras, llegue corriendo a la taza del baño, ¿Vomitar u orinar? no sé qué hacer primero.

Llego a mi cama, me quito la ropa frente al espejo y hago mi propia película pornografica, donde yo soy el protagonista y el único actor. Mi cuerpo desnudo me incita a la risa, reviso mi cajón, ya me he acabado todo, pastillas, hierbas, cigarros, no hay nada más y mi cartera vacía y ya no quiero bajar a la cocina. Me dejo caer en la cama el abanico en el techo me hipnotiza, tengo taquicardia, mi respiración se acelera,

- ¡Quiero ruido, quiero ruido! ¡Silencio vete, vete!

Se me olvido cerrar la ventana, la luna observa mi desnudez y el silencio pasa sin invitación, la soledad y la melancolía se apoderan de mi ser y el llanto aparece.
No hay consuelo, no hay nadie, solo el agua fría y mi tina, en la cual me refugio dejando que el agua cubra mi desnudez, mis manos, mis oídos y el agua con su ruido, no me deja escuchar que lloro peor que un niño.

¿Dónde me perdí? ¿Habrá sido en el mismo lugar donde deje mi carro y como quinientos pesos de alcohol? ¿Habrá sido el día que perdí la libertad y me hice dependiente de todas mis drogas? No sé, no sé, solo sé que a veces quiero comprender cómo volver.

miércoles, enero 28, 2015

Solo quería una noche

Solo quería una noche,
Contigo, con él, con ella,
Con cualquiera,
Solo quería una caricia,
Un beso, un abrazo,
Una voz cálida que arrullara mi noche,
Que me dijera que el sol en la mañana,
Siempre vuelve a salir,
Que se quedara conmigo, 
Solo una noche,
¿Eso es mucho pedir?

Mis cuatro almohadas ya no sirven,
No son cálidas,
No dicen palabras dulces,
¡No hablan!

Solo me sostienen porque es su función,
Son egoístas y se quedan con mis sueños,
Y ocupan el espacio que por esta noche,
Quisiera tanto fuera de alguien más,
Tuyo, de él, de ella, 
De cualquiera que se quiera quedar,
Que me quiera acompañar.

No busco sexo,
Busco un acompañante sincero,
No quiero mirar el techo,
Y dormirme sin saber a qué horas fue,
Quiero a alguien solo hoy conmigo
De verdad,
¿Eso es mucho pedir?

Hoy me falta amor,
Tuyo, de él, de ella, 
De cualquiera,
y hasta de mí,
Que aquí estoy mendigando,
Una sola noche.


¿Quién ira a venir? 

lunes, enero 12, 2015

Veintitrés de mayo

Pudo ser mayo,
Pudo ser aquella voz,
Pudieron ser muchas cosas,
Pero hoy aquí estamos los dos,
No dejo de agradecer a Dios,
El que te haya puesto en mi camino,
Pues conforme avanza el tiempo,
Descubro muchas cosas que de ti, yo también tengo.

La distancia nos pone a prueba,
Una prueba que superaremos,
Aunque de momento lo veamos como un impedimento,
Ten paciencia,
Pronto juntos, estaremos.

Fue un veintitrés de mayo,
Si no mal recuerdo al atardecer,
Ese día que has transformado,
En uno que jamás olvidare.

Fue aquel veintitrés de mayo,
En el que nos encontramos,
En el que hemos decidido,
Ya no separarnos,
Pues hoy nos hemos dado cuenta,
Que en el camino teníamos que encontrarnos.

Pude ser aquella voz,
Pudo ser el quinto mes,
Pero eso ya no importa,
Si no que eres mío,


Desde ese mayo veintitrés.

Puede que

Puede que quizás no lo sepas,
Puede que decirlo no valga la pena,
Puede que, puede que.

Llegaste cuando yo no lo esperaba,
Cuando en mi corazón había perdido toda esperanza,
Pero no siempre los tiempos son perfectos,
Como lo perfecto que es nuestro amor,
Tan puro, tan inocente, tan tú y yo.

Hoy se que no es nuestro momento,
Que encontrarnos ha sido lo más bello,
E intento aguantarme mis ganas de besarte,
De querer ir solo a abrazarte,
De secar tus lágrimas cuando lloras,
De quitarte las dudas que el amor provoque,
De acompañarte a mirar las estrellas,
De bailar aunque ninguno de los dos sepa,
Pero júrame que valdrá mi espera.

Hoy tengo que mirarte de su mano,
De sus palabras de amor,
De su cariño,
De sus abrazos,
De que sea él y no yo,
Quien está contigo.

Puede que quizás no sepas,
Que eso a veces me mata,
Que me muero de celos cuando él te abraza,
Que me ciega el coraje cuando provoca tus lágrimas,
Puede que me quiera ir,
Puede que me quede aquí,
Puede que, puede que.

Puede que yo me pierda en la espera,
Puede que tú no me esperas,
Puede que alguien más sea el amor de tu vida,
Puede que jamás estés en la mía,
Puede que, puede que.

Puede que estas palabras estén de más,
Puede que al final me burle de ellas,
Puede que algún día junto a mí las leas,
Puede que algún día descubra que en tu mirada puedo ver estrellas,
Puede que todo lo que nos pasa valga la espera,
Puede que contigo al final yo muera,

Puede que, puede que.




viernes, diciembre 19, 2014

Corazón (fue a mitad de noviembre)

Pobre de mí, 
Di el corazón de nuevo,
Esa falta de querer, 
Me llevo al mismo infierno, 
Donde tengo todas las de perder,
Como todas las veces,
Que se cree enamorado,
Pero ninguna había sido tan fuerte,
Como esta, en este momento,
Pero eso, ya no importa.
Nunca, para ser sincero.

Tus argumentos de que puedo ser perfecto,
Se los lleva el viento y nunca los regresa,
Tus besos se pierden en la distancia,
Tus palabras hacen eco,
En el vacío de mi habitación,
No me sirve de nada,
Si tu corazón ya tiene dueño,
No me hables de amor,
Ni te enamores de mi sonrisa,
Pues me duele hacerle esto,
A quien hoy te hace compañía.

Fue a mitad de noviembre,
A la media noche,
Sonrío porque tú lo haces,
Porque lo mereces,
Aunque mi corazón sufre,
Pero no hagas caso a mis estupideces,
No te culpo,
Cualquiera en su sano juicio,
Se enamoraría de ti,
Como lo he hecho yo,
Como lo ha hecho él.

Si escribo estas líneas,
Es para aceptar lo que siento,
Porque todavía hoy me mentía,
Hoy acepto con valentía,
Que te quiero,
Pero eso ya no importa,
Lo repito,
Tienes dueño.

Hoy me preparo,
Para verte de su mano,
Caminando por el parque,
Sonriendo, cantando,
Siempre a su lado,
Tu felicidad me contagia,
Aunque mi corazón sufre,
Ese mismo que ya me las ha hecho muchas veces,
Ese músculo que aun me tiene en vida,

Cuando es el mismo que hoy me la quita.



domingo, diciembre 14, 2014

Solo para mí

Ayer hice lo que muy pocas veces he hecho (o quizás fue la primera vez), me regale un día completamente de mi para mi.

Y vaya que hace mucho no sabía lo bien que era estar conmigo mismo, siempre buscando agradarle a los demás pero ¿Cuando me daba tiempo para agradarme a mi mismo?


Un paseo, compras, una plática tan amable con un desconocido, hablar de poesía, libros y más, dar un regalo que hiciera llorar a la persona que lo recibió, una buena poesía acompañada de café, sonreírle a los desconocidos que me observaban, entrar solo al cine, sin pelearme por la hora, la película y en donde sentarme. Salir e ir caminando por la cuidad oyendo música con mi celular y a veces hasta bailar sin darme cuenta, llegar temprano a tu lugar de trabajo, volver a cantar y bailar, sabiendo que sería un poco triste, ya que tendría que decirle adiós a unos amigos, pero total, fue un día diferente, un día solo para mí.

Reseña: DAHMER - Monstruo: La historia de Jeffrey Dahmer

Pues bueno, esta vez me pidieron hacer mi reseña y para no perder la costumbre, empezamos.   Hablare en esta ocasión de: Monster: The Je...